Retroalimentación de la clase pasada...
3.1 Análisis de peligros y puntos críticos de control (HACCP):
Actividad:
Lee con atención el texto siguiente y busca al final del mismo, las definiciones de los conceptos de HACCP. Reflexiona, analiza y emite un comentario en donde utilices al menos 3 palabras referidas en ese glosario.
Reporteando, con María Luisa Arechiga.
Por Luis Fernando Sámano P.
El Sr. Bernardo Legorreta Rassini, empresario importante,
reconocido ampliamente en el sector de alimentos y bebidas, comentó su éxito
tras la reciente entrega de premios a las empresas con certificación del
sector alimentario.
Legorreta, quien fue duramente atacado por sus empleados el
pasado abril de 2014, es hoy uno de los líderes más queridos por sus seguidores
dado el desarrollo que ha generado recientemente luego de la implementación de
los HACCP en sus 31 fábricas de alimentos, como él las llama.
− Srita. Arechiga entramos en 3, 2, 1…− se escuchó con voz en off, por una bocina cercana.
− Buenas tardes Sr. Legorreta, gracias por brindarnos el
tiempo para esta entrevista.
− Nada que agradecer, Maria Luisa, es para mí un placer que
me hayas invitado.
− Sr. Legorreta…− dijo antes de ser interrumpida.
− Bernardo, ¡por favor!...− le sugirió decir, amablemente.
− Gracias. Bernardo: hace tiempo que nuestros radioescuchas, quieren saber el secreto del éxito, detrás de estas riquísimas conservas.
Cuéntanos ¿Cómo nace Porto Noli?
− Si, gracias María Luisa…
−María…− replicó ella.
− Está bien, María: pues debo empezar por decir que fue mi
madre, Alessia Rassini, quien desde
muy joven se dedicó a hacer conservas en el puerto de Noli, en Italia. Ella
trabajaba como obrera a medio tiempo en la postguerra y, a su corta edad,
entabló relaciones con mi padre, quien fue un militar exiliado Francés, quien
huyó a Italia al ser perseguido por el régimen Nazi.
De ese matrimonio, nació mi hermano Antonino y yo. Él fue
Italiano de nacimiento y yo vi la luz en México, luego de que mi padre
falleciera, después de un juicio militar incriminatorio, que se le realizó por
su supuesta participación en los crímenes de guerra en la matanza de Oradour-sur-Glane, en contra de los
civiles de la comuna francesa, en junio de 1944; mientras tenía lugar la Batalla de Normandía en la Segunda
Guerra Mundial. Mi padre fue sentenciado y lamentablemente se suicidó, estando
en solitario, luego del veredicto… Así que yo no le conocí.
Mi madre era una ferviente seguidora de la Virgen de Lluc (conocida
popularmente como "La Moreneta",
famosa en la isla española de Mallorca) porque mi tía, media hermana de mi
mamá, era española; y ella era quien las atendía –a mi mamá y a mi abuela− cuando
vivían en Italia...− comentó Bernardo, mientras Arechiga, se desesperaba notoriamente; signo
apreciable por el ruido que dejaba escapar al pulsar una y otra vez el resorte
de su bolígrafo, que llevaba en mano izquierda.
Pues bien, ya en México, mi madre, quien no sabía hacer
nada más que “pelar” pescado y hacerlo conserva, decidió hacer caso a las
recomendaciones de su amiga Lupita Orozco, quien fue quien nos tendió la mano
al llegar a Veracruz.
¡Mi madre hacía una pizza gloriosa!− pronunció Rassini al tiempo en que se enjugaba la
voz con la saliva que pasaba por su boca y garganta, acompañando esto por el
ademán de la excelencia. ¡Nunca he comido una mejor!...
− Así que por eso se dedicó a la pizza congelada− concluyó la entrevistadora cerrando el capítulo histórico.
Pues sí −insistió Bernardo– Casi. Porque es por ello y por
lo que he estado mencionando en mi relato: Si bien he dicho que mi mamá era italiana, basta con recordar
que “la madre Italia” es heredera de los ancestros Griegos. Ellos
perfeccionaron el arte de la conservación de los alimentos… Particularmente de
los pescados. Quién no ha oído hablar del valiosísimo garum y su apestosa conveniencia. Grecia se colma de especies
marinas puesto que es una península, como lo es Italia. En España, la
influencia de los moros y la introducción de las especias así como del azúcar,
hacen posible el resto. Yo tuve esos dos cercos: italiano por parte de madre y
español por parte de la abuela. Lo francés lo heredé de mi padre, o al menos
eso creo: sutil y refinado paladar, entrenado para sobreponerme al embate
global de los productos “chatarra”…
La salazón y el ahumado son los primeros conservadores de la
historia. Dos precursores de lo que hacemos en “Porto Napoli”. Todas las especies animales que vienen a nuestra
industria, pasan por esos procesos. Luego se secan, se escabechan o se appertizan y enlatan.
Pero la pizza… ¡Mama mía!, eso es aparte.
─ ¿Qué interesante Bernardo? Y dinos, ¿cómo es que Porto
Noli se ha convertido en lo que es hoy y ha ganado tantos reconocimientos?
─Ja, ja, ja─ titubeó Bernardo absorto por el énfasis del
agrado ─no hay receta para ello, solo compromiso y dedicación.
En Porto Noli
hacemos las cosas enfocadas a la mejora continua. Mi madre fue una gran
luchadora, tenaz e incansable trabajadora que hizo de este negocio el emporio
que hoy se dice que es, pero mi hermano Antonino y un servidor, hemos cuidado
de no cometer los mismos errores que mi mamá cometió, porque ella nunca tuvo
escuela ¿sabes?... Una mujer refugiada en un país extraño, sin hablar la legua,
con dos hijos de menos de 3 años a su cargo;era una fuerte responsabilidad...
Ella estaba segura de que podía salir adelante pero no sabía
cómo y el dinero era necesario para emprender cualquier cosa.
─ Bernardo ¿Por qué salió de Italia tu mamá?─ preguntó
angustiada María, cambiando su posición por franco interés.
─ En 1945, las mujeres solas estaban muy expuestas. En
aquellos tiempos, muchas se dedicaron a la fabricación de armas para el
gobierno de Benito Mussolini cuando éste instauró la República Social Italiana al
servicio del tercer Reich. Pero mi madre
se enroló en la Resistencia italiana, cuyo objetivo fue confrontar la ocupación
italiana y a la RSI. Así fue como conoció a mi padre… entonces cuando terminó
la guerra, mujeres como ella quedaron expuestas a la opinión pública porque,
además, recuerda: ¡mi padre fue acusado de un crimen fascista!
Entonces, mi mamá y la Sra. Lupita Orozco, iniciaron el
primer comercio en la calle de Independencia en pleno centro veracruzano.
Acá las ollas exprés no figuraban como tecnología doméstica,
pero Don Fernando Soto, esposo de Lupita, trajo dos ollas a presión ARIN-IRIMILL,
de 6 litros ─que pensaba regalar─, importadas de los E.U.
Con esas, empezó todo. Ya habían escuchado, según cuenta mi
madre, que muchos accidentes habían ocurrido por el uso de estas monstruosidades,
pero no acataron las recomendaciones de la sociedad tercermundista y siguieron
adelante. Mi madre elaboró su salsa Pomodoro
e Basílica de la forma tradicional y Lupita puso su parte al agregar en
ella condimentos nativos y el toque picante. Una arrabiata mexicana surgió en
aquel caldero a presión y con ello se rellenaron los frascos uperizados con la
otra máquina. Ya entonces se marcó con pintura las tapas y se vendió por 5
centavos.
“Ahorre tiempo y dinero. Productos de alta calidad que no se
descomponen…” decía al pregonar por las calles del malecón.─ Pero nadie les
compraba nada…
─ Me imagino, que no estaba preparada la comunidad para
recibir ese producto─ dijo María.
─ Exacto. Se vendía salsa de jitomate por igual precio y
productos enlatados de importación que además daban renombre a la socialité mexicana. Así que desistieron
por un tiempo del experimento comercial, hasta que el infortunio se presentó
otra vez y Don Fernando murió. Entonces ambas viudas, se mudaron a la Ciudad de
México para reconocer las fábricas de veladoras que tenía el ahora occiso. Poco
pudieron encontrar en ellas pues el sindicato de trabajadores despojó a Lupita
de la mayor parte. Sólo le quedó el “huacal”. Ahí comenzaron de nuevo en busca
de oportunidades.
─ ¿Y luego?─ preguntó María súper interesada.
─ La fortuna llegó por una nueva idea, si la salsa no se
vendía, se venderían las masas de pizza con salsa. Y aunque parezca que no, desde
1960, con el auge de la rebelión hippie y la liberación sexual, surge la
liberación femenina. La sociedad cosmopolita mexicana, en los años 70s tuvo una
reivindicación en los sus gustos y preferencias y en virtud de la revolución fémina,
quienes ya no quisieron estar supeditadas a la cocina. Hacia 1980, las mujeres
modernas no cocinaban y, si lo hacían, buscaban ahorrar tiempo con los
productos de conveniencia, desarrollados para ello.
Comercial mexicano de las ollas express Ecko, 1979.
─ Mi madre y Lupita hicieron dinero. Pusieron las ocho
pizzerías que hoy multiplicamos a 230 en la República mexicana, una en Miami y
una en Chicago, Ilinois. Además de
las conservas "Porto Noli" que hoy venden la salsa Pomodoro Original y siete variedades de diferentes salsas,
incluyendo las 3 mexicanas.
─ ¡Maravilloso!, y ¿cuál ha sido el secreto de este
desarrollo en tan pocos años?
─ Verás: Antonino viajó a Italia y estudió en la ICIF, “Italian Culinary Institute for Foreigners”
en Costigliole d'Asti en la región de
Piamonte y se hizo Master Chef. Yo
soy ingeniero en alimentos y me hice… bueno me eduqué.
Ambos comenzamos por sentarnos a pensar cómo hacer que este
negocio creciera más y descubrimos que mi madre y Lupita, lo manejaron siempre
como una cocina tradicional y en ello estaba la ideología de hacer “los
negocios tradicionalmente”. No se llevaban registros ni actas de cuentas,
libros, etc. Como el producto era bueno dio dinero pero pronto daría más.
Pero en lo que concierne básicamente al éxito frente a los
clientes, que es la parte que realmente nos interesa, es garantizar lo que mi madre
gritaba a los cuatro vientos en Veracruz: “Ahorre tiempo y dinero. Productos de
alta calidad que no se descomponen…” que
es la filosofía de nuestra empresa. Así que debimos poner cuidado en Puntos Críticos de Control.
─ ¿Qué es eso? ¿Puedes explicarnos?─ cuestionó la reportera.
─ Sí, claro está: estos son, en palabras llanas, las cosas a
las que debemos poner peculiar atención en los procesos, pues pueden sufrir
contaminación física, química o biológica, desnaturalización en la composición
y pérdida de la calidad por la desviación en este proceso.
Así, que como mi mamá había contratado a puras madres
solteras para laborar en la empresa y muchas de ellas, además de ser muy jóvenes,
no habían tenido oportunidad de ir o de terminar la escuela, decidimos darles
una formación académica con miras a que ellas entendieran su postura desde la perspectiva
que tienen en la atención a sus hijos. Una a una fue inducida a hacer las cosas
de mejor manera, dándoles apoyo con cosas básicas y muy necesarias en sus
hogares para garantizar que así lo hicieran, como mudándolas a casas habitación
sólidas y con servicio de agua potable, lavaderos, baños con regadera y W.C.,
luz eléctrica, gas L.P.; y además poniendo en sus ventanas mosquiteros,
proporcionando botes de basura cerrados y bolsas; dispensadores de agua potable
y filtros para las tomas del tinaco, etc.
─ ¡Y ustedes pagaron por ello?─ inquirió la deslumbrada
periodista.
─ No. Nosotros invertimos en ello. Las familias ahora
estaban más seguras. Tenían una deuda moral con la empresa y estábamos seguros
de que harían lo que les habíamos planteado en el curso de inocuidad
alimentaria, pues ya contaban con todos los elementos para hacerlo.
S
e les abonaban también bonos de despensa para comprar una
canasta que tenían que comprobar. Contenía: jabón, cloro, desodorante, cremas,
etc. Todo con la intención de hacer que ellas se sintieran mejor y mejoraran
también su entorno.
En fin. Luego de revisar los procesos, se presentaron menos contingencias
sobre posibles peligros y desviaciones. Cada vez más, había una mejora de cero
defecto en los productos. Lo que nos permitió invertir en otras ramas
tecnológicas con nuevos desarrolladores de productos, que fueron saliendo a la
luz en formas insospechadas, pues Antonino los ha reclutado de las escuelas y
de los fogones, pagándoles por su participación y asegurándoles regalías.
Los procesos de análisis primarios y luego los detectados
puntos críticos de control en cada fase de la producción En el plan de HACCP,
se estipulan para todos nuestros procesos, una estricta vigilancia desde que el
producto entra en contacto con la empresa, habiendo seleccionado sólo
productores del campo, que nosotros queremos apoyar, sin intermediarios; y
hasta que se manda a los establecimientos donde se venden, con una vigilancia
total en los expendedores que nosotros requerimos para su venta a ciertos
grados de temperatura para asegurar su conservación. Además, como medida de
control, son visitados diariamente para legitimar su fecha de caducidad y el
estado físico delos frascos, y bolsas de vacío para el caso de las pizzas pre
preparadas. Si se detecta una desviación, se aplica enseguida la medida correctiva,
que en este caso es la separación del anaquel y su destrucción.
Todas estas medidas se llevan en un registro transparente,
que cualquier cliente pudiera revisar en caso de no tener la certeza de que
alguno de nuestros productos pudiera haberlo contaminado.
Por ello es importante que nosotros validemos todos los procesos
constantemente, analizando cada diagrama de flujo de producción, en apego a sus
límites críticos respecto al tiempo…
Básicamente la empresa trabaja bajo un código de hermandad,
en donde las personas son lo más importante, y para ellas trabajamos todos bajo
el precepto ganar-ganar.
─ ¡Qué buena ideología! Así deberían ser todas las empresas
mexicanas─ sugirió la cronista.
─ No lo creo. Aquí queda denotado, el valor que tuvo mi
madre para enfrentar las calamidades de la postguerra y de la alienación a la sociedad
mexicana en un principio. Luego ella se rodeó de personas que como ella
sufrieron y las ayudó. Incluso cuando no tenía para ayudarlas, como lo hizo
Lupita Orozco, ¡que en paz descanse! Así que este sentimiento de agradecimiento
ha permanecido intacto por generaciones que han pasado por la empresa. Casi los
apellidos de los trabajadores siguen siendo los mismos pues se va delegando el
trabajo de padres a hijos, con la misma motivación. Hay valores inamovibles,
que no se pasan por alto.
─ No hay robos por ejemplo─ preguntó María.
─ Sí que los hay, sobre todo de las nuevas generaciones,
pero salen a la luz por los mismos trabajadores y cuando se detectan no hay más
remedio que quitarles el trabajo, con lo que pierden todas las comodidades y
beneficios.
Pero en otras condiciones, el ser humano puede
desvalorizarse y cometer otros actos ilícitos y de aprovechamiento, como la holgazanería
y el relajo. Aquí no pasa eso…
─ Sin duda, aquí hay material para abrir otra charla con el
Sr. Bernardo Legorreta Rassini, presidente
de la cadena comercial de Pizzerías Rassini y de las conservas Porto Noli.
Lamentablemente el tiempo ha seguido su marcha incesante y también, en grupo
innova, queremos seguir las recomendaciones en la certeza de conseguir la
calidad total, así que debemos cerrar este bloque lamentablemente, no sin antes
agracerle por su tiempo y conocimientos, que estoy segura han ayudado a muchos
de nuestros escuchas a entender no solo el valor de la empresa en términos
económicos, sino también el sentido humano que su madre y ustedes han generado
ayudando a todas esas personas…
─ No María, nada que agradecer, por el contrario, somos
nosotros los que estamos muy agradecidos con las personas que forman nuestro
equipo de trabajo y que consolidan los valores de la empresa y por quienes hoy no
tenemos que preocuparnos por el pan. Y gracias a ti por permitirnos explicar
esta historia que es el triunfo de todos pero principalmente de mi madre, quien
nos demuestra a todos que las cosas pasan, porque hay que luchar por los sueños
y porque nadie te regala nada a cambio de algo, así que hay que arrancarle a
la vida la felicidad pero te va a cobrar por ello.
─ Sin duda un mensaje de pura motivación para las familias,
los empresarios y las madres mexicanas. Así si podemos decir ¡Viva México! Sin intención
de ofender a tu familia que es hispano-italiana…
─ No, no; por el contrario. Mi madre dice que es esta patria
quien le ha enseñado que se puede dejar de sufrir y le ha dado las mejores alegrías,
pues Europa es para sí, un mal sueño, aunque uno nunca olvida la tierra que lo cría…
─ Gracias Bernardo, nos tenemos que despedir… mañana en el estudio,
recuérdelo: Vero Serrano, protagonista de la nueva empresa mexicana de comida
para gente bien, bien alimentada… ¡Va a estar buenísimo!, hasta entonces,
buenas noches…
─ ¡Corte y queda!─ dicta la voz del altoparlante.
DEFINICIONES
Análisis de peligros: Proceso de recopilación y evaluación
de información sobre los peligros y las condiciones que los originan para
decidir cuáles son importantes con la inocuidad de los alimentos y, por tanto,
planteados en el plan del sistema de HACCP.
Controlado: Condición obtenida por cumplimiento de los
procedimientos y de los criterios marcados.
Controlar: Adoptar todas las medidas necesarias para
asegurar y mantener el cumplimiento de los criterios establecidos en el plan de
HACCP.
Desviación: Situación existente cuando un límite crítico es
incumplido.
Diagrama de flujo: Representación sistemática de la
secuencia de fases u operaciones llevadas a cabo en la producción o elaboración
de un determinado producto alimenticio.
Fase: Cualquier punto, procedimiento, operación o etapa de
la cadena alimentaria, incluidas las materias primas, desde la producción
primaria hasta el consumo final.
Límite crítico: Criterio que diferencia la aceptabilidad o
inaceptabilidad del proceso en una determinada fase.
Medida correctiva: Acción que hay que realizar cuando los
resultados de la vigilancia en los PCC indican pérdida en el control del
proceso.
Medida de control: Cualquier medida y actividad que puede
realizarse para prevenir o eliminar un peligro para la inocuidad de los
alimentos o para reducirlo a un nivel aceptable.
Peligro: Agente biológico, químico o físico presente en el
alimento, o bien la condición en que éste se halla, que puede causar un efecto
adverso para la salud.
Plan de HACCP: Documento preparado de conformidad con los
principios del sistema de HACCP, de tal forma que su cumplimiento asegura el
control de los peligros que resultan significativos para la inocuidad de los
alimentos en el segmento de la cadena alimentaria considerado.
Punto crítico de control (PCC): Fase en la que puede
aplicarse un control y que es esencial para prevenir o eliminar un peligro
relacionado con la inocuidad de los alimentos o para reducirlo a un nivel
aceptable.
Sistema de HACCP: Sistema que permite identificar, evaluar y
controlar peligros significativos para la inocuidad de los alimentos.
Transparente: Característica de un proceso cuya
justificación, lógica de desarrollo, limitaciones, supuestos, juicios de valor,
decisiones, limitaciones, e incertidumbres de la determinación alcanzada están
explícitamente expresadas, documentadas y accesibles para su revisión.
Validación: Constatación de que los elementos del plan de
HACCP son efectivos.
Verificación: Aplicación de métodos, procedimientos, ensayos
y otras evaluaciones, además de la vigilancia, para constatar el cumplimiento
del plan de HACCP.
Vigilar: Llevar a cabo una secuencia planificada de
observaciones o mediciones de los parámetros de control para evaluar si un PCC
está bajo control.
PRINCIPIOS DEL SISTEMA DE HACCP
El Sistema de HACCP
consiste en los siete principios siguientes:
PRINCIPIO 1
Realizar un análisis
de peligros.
PRINCIPIO 2
Determinar los puntos
críticos de control (PCC).
PRINCIPIO 3
Establecer un límite
o límites críticos. (Tiempos)
PRINCIPIO 4
Establecer un sistema
de vigilancia del control de los PCC.
PRINCIPIO 5
Establecer las
medidas correctivas que han de adoptarse cuando la vigilancia indica que un
determinado PCC no está controlado.
PRINCIPIO 6
Establecer
procedimientos de comprobación para confirmar que el Sistema de HACCP funciona
eficazmente.
PRINCIPIO 7
Establecer un sistema
de documentación sobre todos los procedimientos y los registros apropiados para
estos principios y su aplicación.
Actividad:
Respecto a la carta enviada a Milton, elabora un HACCP con
un diagrama de flujo, escogiendo para una sola actividad en particular, los pasos
a seguir, determinados en los principios 2 y 5.


