Lecturas complementarias:
¿Qué le pusiste a los Chiles?
por Luis Fernando Sámano P.
El Miltón es una persona trabajadora y honrada. Es una de tantas, que día a día se ganan el pan con el sudor de su frente.
Trabaja en una fabrica de colorantes para ropa llamada "La Mariposa". Todos los días su esposa Ana María le pone en tres recipientes de plástico comida para llevar al trabajo, pero él, igual que muchos de nosotros, además de las viandas, come otras "chucherías" para rellenar el tonel, que en su caso, es bastante prominente.
Primero hace uso de la pequeña estancia donde están colocados los utensilios de cocina, que sirven al personal para calentar sus comidas preparadas. Ahí lucen descoloridos toppers, vasos y volteadores con mangos quemados, que son de uso rudo. El horno de microondas, donado por la Sra. Blasita, que regalara su hijo en su quincuagésimo cuarto aniversario de su natalicio, permanece abierto con la puerta desvencijada, la cual atoran con un par de hojas arrancadas de la última página de la revista Jazmín en su edición de lujo.
Miltón, es el sexto obrero en llegar al lugar. Antes que él, las "five panters" de la oficina del súper... visor, ya hicieron lo suyo. Así que, como era de esperarse, Miltón tuvo que haber limpiado las herramientas y utensilios, mesas de trabajo y el horno, antes de comenzar su faena de pre calentamiento, pero, como también es sabido por las "panters": si el Miltón ni siquiera se lava las manos para comer contimás hará para limpiar...
Miltón supone que las cosas se calientan mejor si las abre, pues en su experiencia lleva varias explosiones dentro del aparato de radiación de calor, y por ello, las deja respirar libremente mientras giran y giran.
También ocupa las palas de madera resguardadas en un bote de chiles, a un costado de la parilla, para servir sus alimentos en los platitos de melamina que el director compró para la planta en diciembre del 93.
Presto a iniciar su comida, Miltón se ha quemado con la orilla del recipiente caliente y deja caer una poca de la salsa de tomate, de los chiles que se muestran rellenos de atún y capeados con huevo. Presuroso voltea de lado a lado para ver si nadie lo ha visto y descansa al ver que no (sólo las cuatro cámaras que graban lo que hace) pues le daría más que pena, flojera, deshacerse del desorden, pero como es de buenos principios, se acomide a limpiar la mesada, la repisa y el piso donde cayó la salsa con el trapo con que Martita, la líder de la banda de las feas panters, limpió los platos donde él come, y antes de ella, Blasita, limpió los vidrios y barandales de la parte superior de la planta. Luego de asear un poco, Miltón convencido de su buen acto de civilidad, deja el trapo extendido sobre la repisa, como le ha enseñado Ana, su esposa, para que no se huela a humedad.
Come sin desdén, pensando en si acaso se asomara Yahaira Betzabé, la nueva pasante del jefe, que hace por quinta... vez, su servicio social con él... pero no, no llega y tiene que reprimir sus deseos de verla andar por la salita con ese enrojecido lápiz labial.
Juan, alias "el orejas de perro", si llega. Saluda. Ríe tras bromear y se abalanza sobre el trapo de cocina.
--¡Qué calor!-- dice al tiempo de que se pasa el pañuelo-trapo por la nuca y respira aliviado al sentir su frescor.
--¿Qué comes?-- le dice al Miltón, mientras mete la mano en el plato desbordado de salsa para robar de él, un chilito relleno.
--Chile... ¡encajoso!-- le contesta con la boca llena...
--Yo no he traído nada, mi vieja anda como fiera por lo de la Susana y no me pela. ¿Porqué no vamos por unos tacones? Pero tu invitas... Ja, ja, ja...
--Nel, yo si traigo pipirín, además ando bruja, todavía no me dan lo de la raya.
--Mmmm. Pues ira-- le dice al Milton, mostrándole un fajo de billetes de a cincuenta.
--Ora, pues a quién le pasó la báscula.
--Ningún báscula, Sr. Sí yo soy un carnal honrado... Hasta en los perros hay razas... Es lo de la Lupita. ¡Me tocó el nueve hijín! Hoy me dieron la lana de la tanda.
--No manches que ensucias... ¡Neta¡ Pues invita los taquetes ¿no?
--Juega-- reparó Juan sin anteponer ningún disgusto en ello.
Partieron los dos compadres, habiendo dejado atrás, el trapo (ya sin extender), la mesa sucia y las herramientas enjuagadas (no lavadas), que el Milton utilizó y dejó así, para no desacatar las instrucciones de Ana María. Justo antes de salir, se toparon con Martínez, "el conta". "Godínez" encorbatado, de pantalones brillantes y peinado relamido, quien caía como patada de burro, en salva sea la parte, a los dos hambrientos afortunados; quien comentara en voz alta, como para que lo escuchasen:
--¡Pinches Nacos! Ni siquiera limpian donde comen...-- para que, acto seguido, en una postura francamente retadora, tomara el trapo y limpiara con él, el horno, la mesas y los platos donde pensaba servir su ensalada macrobiótica.
Allá en "Los Agachados", cantina disfrazada de taquería popular, donde hasta venden tepache y caldo de oso, "El paisa", mexiquense con facha de jalisquillo sólo por lo güero y los ojos aceitunados; era chaparro, con panza de perro milpero, bigotón y patilludo, permanentemente "charoleado" de la cara y manos, mismas que se regalaban a la vista repletas de alhajas ennegrecidas y de una uña en el dedo meñique de la mano izquierda, particularmente larga y bien cuidada, pintada de rojo carmín. Aquel sujeto despedía un ligero aroma entre cominos y colonia Samborn´s, y dejaba brillar sus coronas dentales cuando hablaba mientras escupía:
--¡Pásele, pásele, paisa, de que le damos!-- dijo acentuando el tiple de Jalisco, que le daba más caché...
Tacos "El Paisa" fue iniciado por Don Guillermo Mirón Prieto, carnicero de Mexicaltzingo, radicado en la Ciudad en Febrero de 1974. "Don Memo" tuvo cuatro hijos, de los cuales Martín, se hizo taquero igual que el papá. Cuando la carne ya no daba, Mirón Prieto mató una res y la hizo en tacos. Luego a los puercos y finalmente acabó con todo su traspatio: dos gallinas, un "pípila" y hay quien dice que hasta al "Negro", perro fiel de la familia Mirón por varios años...
La taquería "El Paisa" se encumbró, luego de varios intentos, en la zona de Tacubaya, en el local de la Sra. Rendón, anciana adinerada dueña del "Edificio Colón", marcado con el No. 12 de la Calzada Tacubaya, a tres cuadras de donde se hacían los colorantes.
Muestras de pintura cayendo del cielo, había en todo el lugar, pues la humedad del departamento 3, hacía estragos en el techo. Y es que el Licenciado Pacheco no quería arreglar su baño, pues era responsabilidad de su casero, pero Doña Emilia Rendón, ya estaba vieja para ello. Sólo la mancha de cochambre en el plafón, hacía las veces de red de protección para que no se desplomara todo junto a un tiempo. El calor era insoportable junto al cazo de la fritura, donde navegaban sin rumbo las cebollas cambray empujando a las carnes encalladas en el centro de la tina de aceite degradado. La tripa sin cocer esperaba turno para el baño de manteca, mientras que el suadero la acompañaba en otro extremo a medio cocer. La "longa" ya estaba a punto y queriéndose pasar de tueste, por lo que Martín actúa de prisa y la coloca sobre la tripa para que se vaya permeando con sus jugos.
Más acá estaba Fermín, "el mastuerzo", súper welter retirado, quien acabó con su fortuna en dos años, luego de su último campeonato. Hay quien dice que vive de milagro, porque está malo de un riñón por la bebida... Lava el cilantro en la cubeta, "desinfecta con jabón" las cebollas, en la cubeta; y los pepinos los remoja en la cubeta... los rábanos no, porque a esos hay que dejarlos ahí, en la cubeta, para que se "laven bien". La cubeta es la misma siempre, claro está, pero es que no hay otra, porque la que se ocupa para la carne ya tiene los hielos de los refrescos y la que se ocupa para trapear, ahora tiene agua para lavar los platos...
El Miltón se empuja tres de tripa bien dorada, dos de suadero, cuatro de longa y dos campechanos para no dejar pasar la oportunidad de sangrar al Juan. ¡Quién sabe cuando, otra vez, lo invite!
Y así pasan las cosas por la capital con el Miltón, cuando al final de su jornada laboral, llega a su casa mostrándole a María sus toppers a medio-llenar, y platicándole lo sucedido con Juan, su compadre y compañero de trabajo.
--No gorda, pues como iba a dejar así nomas...
--Hiciste bien viejo, capaz que no te vuelve a invitar el Juan, y ahora menos que anda embarazada "la Cubana". Entonces ¿no vas a querer cenar?-- preguntó Ana compungida.
--Pos échame lo de la comida gorda, que al cabo viene tibio todavía...
Más pronto que temprano, el Miltón paso de un ser un hombre "sano" a uno contaminado, pero las toxinas le hicieron los mandados. Empezó por varias sonoras flatulencias (que no eran precisamente un signo de enfermedad en él) para luego desencadenarse una constante diarrea, que solo duró dos copiosas evacuaciones .
--Hay vieja, se me hace que algo me cayó mal, ¿pos que le pusiste a los Chiles?
Actividad:
Después de haber leído este ensayo, reflexiona sobre las contaminaciones cruzadas, e investiga que agentes patógenos pudieron estar expuestos en ellas. Además, indica que debió hacer el Miltón, si se tratara de una persona que tuviera una cultura de prevención de ETAs. Para ello escríbele una carta a él y a María, invitándolos a seguir sus consejos.
Este documento se entrega en formato word por e-mail. Extensión del documento: 1 cuartilla. Este escrito debe manejar un lenguaje comprensible para los remitentes, apegado a las circunstancias científicas investigadas y vistas en clase.
Genera 25 puntos de los 100 que están en juego.
2.1 Viaje al universo inexplorado de nuestro cuerpo:
2.1.1. Los microorganismos:
Revisa el siguiente material. Analiza y discute.
2.1.2 Los parásitos:
Revisa el siguiente material. Analiza y discute.
2.1.3 Parásitos en alimentos:
Revisa el siguiente material. Analiza y discute.
Actividad
Argumenta en el Blog, tus comentarios
2.2 Conservación mediante aplicación de calor
Lecturas complementarias:
Lee el siguiente capítulo y haz un resumen del mismo. Subraya y comprende la información. Luego sintetiza.
Fuentes de consulta:
(1) Google, books. Gutiérrez B. José. Bromatología. principios generales de los alimentos. https://books.google.com.mx/books?id=94BiLLKBJ6UC&pg=PA3&dq=bromatologia+principios+generales&hl=es&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=bromatologia%20principios%20generales&f=false, 2015
Vídeos.
(2) You Tube.
(3) Y.T.
(4) Y.T.


